Indagando por los cursos de The Hobby Maker, necesitaba algo que me ayudara a matar un maldito sábado en pleno agosto en Barcelona y, si era posible, sacarle provecho.
Descubrí un taller que cumplía estos requisitos e hice una de mis habilidades más rápidas: coger la tarjeta de crédito y pagar antes de arrepentirme.

Llegó el día D y con él la curiosidad me llevó hacia el taller donde impartirían un curso de cuatro horas, suficiente como para aprender algo y tener la sensación de que has aprovechado una tarde que olía a pereza.

Nada más entrar, me topé con un taller de costura sacado de una carpeta de decoración de Pinterest (palabrita): un mosaico de retales originales cubría la primera pared, las sábanas creadas a partir del patchwork dejaban entrever las intenciones del local, hilos de coser bien colocaditos y ordenados por gama de color demostraban el buen gusto…
Se trataba de El Taller de la Pau, un pedazo de artesanía y originalidad en plena ciudad que invitaba a crear y ponerse manos a la obra. Y así hice.

Al fondo del taller encontré a Sheila, mi tallerista, quien acababa de preparar los materiales para empezar la lección.

Un detalle: creía que era la primera en llegar, pero en realidad fui la única que le dio la oportunidad a ese maldito sábado de agosto. Gracias a vuestra ausencia pude disfrutar de un taller personalizado.

Sheila forma parte (junto con Lis) de Laviu Estudio una empresa joven especializada en Escaparatismo y Visual Merchandasing que ofrece también talleres sobre manualidades, como crear lámparas de origami o, como fue el caso, pasar la tarde haciendo String Art.

¿Qué es el String Art?

El String Art es básicamente el arte de los hilos tensados (hilorama) que nació durante el siglo XIX gracias a una profesora de matemáticas. Mary Everest Boole (así se llamaba) necesitaba una manera creativa y práctica de explicar a sus alumnos conceptos de geometría como los espacios y los ángulos y creó su propia metodología.
Poco a poco se fue popularizando hasta convertirse en un arte decorativo. Y doy fe de que además de obtener un bonito resultado es muy entretenido.

El String Art es como volver a los cuadernos de la infancia y seguir los puntos hasta crear un dibujo, pero en vez de puntos son clavos (puntillas) y en vez de reseguir con lápices de colores tensamos hilos de colores.

¿Y cómo se hace?

En realidad es muy fácil pero requiere tiempo y mucha, mucha paciencia.

El proceso es el siguiente:
1- Buscamos un tablero de madera conglomerado como base.
2- Diseñamos la plantilla (en papel craft mejor) que más nos guste y definimos los puntos en los que tendremos que colocar las puntillas.
3- Colocamos la plantilla encima de la madera y la utilizamos como guía para empezar a clavar las puntillas.
4- Retiramos la plantilla y dejamos la madera con las puntillas clavas. Es hora de unir hilos hasta conseguir la consistencia que más nos interese. Cuantos más cruces de hilos hagamos, más cuerpo cogerá.
5- Lo dejamos bien visible para que la gente nos diga lo originales que somos 🙂

Aquí podéis ver un poco mi proceso hasta conseguir la pieza final.

Taller de String Art en Barcelona Taller de String Art en Barcelona Taller de String Art en Barcelona

¡Espero que os animéis a hacer esta manualidad! Yo me la reservo para los días de frío.

Gracias a Sheila de Laviu Estudio y a Pau de El taller de la Pau por convertir una tarde aburrida de verano en un divertido taller de manualidades 🙂